ESTAMOS FELICES!!
El 12 de abril retomaremos las jornadas lúdico-artísticas-recreativas en el Comedor Amiguitos, de Parque Peña.
Basándonos en las dos jornadas anteriores, centramos las actividades en dos sectores que fueron los preferidos por los chicos:
- Sectores de plástica: con dos coordinadores con formación docente y en artes visuales. Se programan actividades que lleven al niño a la exploración de diversos materiales y técnicas.
- Sector de música y movimiento: a través de la fabricación de instrumentos reciclados los chicos exploran distintas posibilidades de crear sonido. También pueden elegir caracterizarse buscando disfraces y accesorios. Cuenta con dos coordinadores con formación musical y actoral.
Además se ofrece la posibilidad de la actividad lúdica libre con una caja de juguetes simbólicos y una variedad de juegos de mesa que se irán alternando. Una coordinadora que los cuida y ofrece su guía para los juegos de mesa.
Por último, en un sector se ofrecen a la vista libro de cuentos. No es lo que más atrae a los chicos, pero consideramos que vale la pena el desafío de motivarlos. Cuando se acercan a hojearlos, una coordinadora les ofrece leérselos. ¡Siempre es tentador que alguien te cuente un cuento!
Ah, y una bibliotecaria se está ocupando de organizar nuestra colección de libros; y nos estamos conectando con la estación permacultural para la ampliación del comedor con esa modalidad constructiva. Próximamente, también, nos haremos cargo del apoyo escolar dos veces por semana dos horas en cada turno.
VAMOS POR MÁS!!! #AcercandoCultura
Translate
Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo. Mostrar todas las entradas
sábado, 5 de abril de 2014
Volviendo al Comedor Amiguitos!
Etiquetas:
acercando cultura,
actividad lúdica,
arte,
crecimiento,
cuentos,
desarrollo,
infantes,
juego,
lectura,
mar del plata,
niños,
ong,
trabajo
jueves, 20 de marzo de 2014
IntegrARTE
El arte siempre ha estado presente en nuestras vidas de manera espontánea. De la misma manera que la naturaleza se manifiesta ante nosotros, aparecen las formas y los objetos, alterando sus dimensiones y definiendo espacios. Es un impulso innato en todos los seres humanos: crear no sólo nos permite expresarnos, sino que a su vez desnuda nuestro inconsciente y lo impregna de toda nuestra esencia. Tal es así que innumerables investigaciones han demostrado que el dibujo como complemento del crecimiento ayuda al desarrollo de la conciencia, del pensamiento. Para los artistas es un medio primario de conocimiento, dibujar es pensar. En el sujeto equivale al hablar, a la palabra. Cuando pensamos estamos activos en la creación, se forman imágenes en la mente para afirmar nuestros pensamientos que luego se convertirán en palabras o serán esbozadas con los delicados trazos del dibujo. Configuramos de esta manera nuestros pensamientos más profundos, ideas, experiencias, mensajes que expresen algo más que un lenguaje plástico; desde una simple mancha hasta un gran boceto.
"El dibujo, a mi modo de ver, reúne entre muchas las siguientes cualidades: Es en esencia, al igual que el juego de los niños, una verdadera re-creación. En ese sentido, es una manera de vivir, de ser integral. Cuando los niños tienen contacto con el arte desde temprana edad los resultados son más que favorables, ya que experimentan diversas técnicas y utilizan diversos materiales que les permiten potenciar el pensamiento creativo, reflexivo y crítico favorece a su autoestima, así como poder comunicarse con el mundo que lo rodea. Es una herramienta de aprendizaje que estimula a crear e innovar. Por lo tanto, enseñan a los niños a aprender y abordar problemas y desafíos de modos creativos desarrollando al máximo su creatividad e imaginación."
"El dibujo, a mi modo de ver, reúne entre muchas las siguientes cualidades: Es en esencia, al igual que el juego de los niños, una verdadera re-creación. En ese sentido, es una manera de vivir, de ser integral. Cuando los niños tienen contacto con el arte desde temprana edad los resultados son más que favorables, ya que experimentan diversas técnicas y utilizan diversos materiales que les permiten potenciar el pensamiento creativo, reflexivo y crítico favorece a su autoestima, así como poder comunicarse con el mundo que lo rodea. Es una herramienta de aprendizaje que estimula a crear e innovar. Por lo tanto, enseñan a los niños a aprender y abordar problemas y desafíos de modos creativos desarrollando al máximo su creatividad e imaginación."
Fundamentación del taller de plástica y teatro
a cargo de la docente Mariana García,
junto a padres y alumnos integrados
realizado en el Centro Cultural "Patria Grande". 2013.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Nuestra base de trabajo:
Como ONG cuyo objetivo es promover la cultura, y sobre todo difundirla entre aquellos que pueden encontrar más dificultoso acceder a ella, “Acercando cultura MDP” tiene como base fundamental de su ejercicio dos derechos considerados BÁSICOS para toda persona: el derecho a la cultura y el derecho del niño al juego. Aquí les damos a conocer qué es lo que nos impulsa a realizar nuestro trabajo, y así lograr que estos sean garantizados cada día un poco más.
Derecho humano a la cultura:
Los derechos culturales son derechos relacionados con el arte y la cultura, entendidos en una amplia dimensión. Son derechos promovidos para garantizar que las personas y las comunidades tengan acceso a la cultura y puedan participar en aquella que sea de su elección. Son fundamentalmente derechos humanos para asegurar el disfrute de la cultura y de sus componentes en condiciones de igualdad, dignidad humana y no discriminación. Son derechos relativos a cuestiones como la lengua; la producción cultural y artística; la participación en la cultura; el patrimonio cultural; los derechos de autor; las minorías y el acceso a la cultura, entre otros.
Derechos del niño al juego:
El artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño expresa que“los estados partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes”. Los beneficios del juego son considerables e indiscutibles. Jugar es una fuente inagotable de placer, alegría, descubrimientos, reto y satisfacción, que permite un crecimiento equilibrado del cuerpo, la inteligencia, la afectividad, y la sociabilidad. Ahora y siempre el juego es y ha sido un elemento fundamental en el desarrollo de las personas. Imprescindible para un armonioso crecimiento. Un niño que juega es un niño sano.
Sin embargo, cabe reconocer que en todos los países del mundo hay niños que viven en condiciones excepcionalmente difíciles que les impide ejercer el mencionado derecho, y que en muchas naciones son la mayoría de menores los que se ven obligados a anticiparse a las actividades de la edad adulta siendo imposible dedicar tiempo al ocio.
Pero también en otros países supuestamente mejor situados los niños tienen limitado su derecho al juego en la medida en que se priorizan aquellas actividades aparentemente útiles, relegando el juego a espacios de entretenimiento, recuperación de energías o simple pérdida de tiempo, como si éste fuera una especie de sarampión infantil, que afortunadamente, a cierta edad desaparece.
Manifestamos que:
- El juego constituye una actividad esencial para el desarrollo del individuo como lo es la educación, la alimentación o la salud.
- Si los niños, niñas y jóvenes pudieran crecer en la alegría del juego devendrían adultos con mayor salud física y mental y la actitud lúdica les acompañaría siempre.
- El juego resulta una valiosa herramienta para generar una sociedad mejor, fomentando la comunicación entre las personas, profundizando en las relaciones de los individuos de una comunidad y reconciliando posturas antagónicas.
- El juego potencia la creatividad y el talento, estimulando la posibilidad de ver las cosas de distintas formas, favoreciendo mentes abiertas, alimentando la capacidad de transformar los conceptos e imaginar perspectivas nuevas.
- El juego incide directamente en el desarrollo de la inteligencia emocional: en la capacidad de controlar las emociones, de motivarse uno mismo, el reconocimiento de las emociones ajenas y el control de las relaciones.
Por todo ello nos comprometemos a:
- Recordar y promover desde nuestros distintos perfiles sociales -ciudadanos, trabajadores, responsables de políticas públicas, educadores, empresarios, usuarios de servicios,...- los fundamentos del artículo 31 de la Convención sobre los Derechos de la Infancia.
- Promocionar la importancia del juego en la vida de las personas, empezando por nuestro entorno más cercano, la familia, y ampliando nuestra área de influencia siempre que nos sea posible
- Impulsar y participar en actividades lúdicas para niños y adultos, compartiendo la alegría y el placer de jugar en nuestra vida privada y social.
- Apoyar la celebración del día internacional del juego que unifique, difunda y amplifique el convencimiento de que jugar es un derecho para la infancia y una necesidad a lo largo de la vida.
martes, 11 de marzo de 2014
La importancia del juego
Andrés Tripero, Tomás de
Una perspectiva "activa", en la que el juego y los juguetes son considerados como "materiales útiles" para el desarrollo psicomotor, sensorio motor, cognitivo, del pensamiento lógico y del lenguaje en el niño, abriría de forma inmediata el camino de Piaget para la elaboración de una Teoría estructuralista del juego, a partir de los estudios sobre la dinámica interior de las funciones mentales del niño.
Piaget incluyó los mecanismos lúdicos en los estilos y formas de pensar durante la infancia. Para Piaget el juego se caracteriza por la asimilación de los elementos de la realidad sin tener aceptar las limitaciones de su adaptación.
Esta Teoría piagetiana viene expresada en "La formación del símbolo en el niño" (1973, 2 º reimpresión.) en donde se da una explicación general del juego y la clasificación y correspondiente análisis de cada uno de los tipos estructurales de juego: ya sean de ejercicio, simbólicos o de reglas.
Piaget incluyó los mecanismos lúdicos en los estilos y formas de pensar durante la infancia. Para Piaget el juego se caracteriza por la asimilación de los elementos de la realidad sin tener aceptar las limitaciones de su adaptación.
Esta Teoría piagetiana viene expresada en "La formación del símbolo en el niño" (1973, 2 º reimpresión.) en donde se da una explicación general del juego y la clasificación y correspondiente análisis de cada uno de los tipos estructurales de juego: ya sean de ejercicio, simbólicos o de reglas.
A) Principios teóricos de la Teoría de Piaget:
Cuando el bebé se chupa el pulgar, desde el segundo mes, o agarra los objetos, en torno a los cuatro o cinco meses, cuando después los agita o aprende a lanzarlos, está poniendo en marcha dos tipos de mecanismos.
Los de de acomodación, ajuste de los movimientos y de las percepciones a las cosas, y otro de asimilación de esas mismas cosas a la comprensión de su propia actividad.
Hay pues una asimilación de lo real a sus incipientes esquemas sensorio-motores bajo dos aspectos que se complementan.
1.- Asimilación funcional o reproductora: repetición activa que consolida determinadas acciones.
2.- Asimilación mental mediante la percepción o concepción del objeto en función de su incorporación a una acción real o posible. Cada objeto es asimilado como "algo para"...chupar, agarrar, sacudir...etc.
Es importante señalar que esta asimilación "primitiva" se encuentra centrada sobre el sujeto concreto, no es objetiva, "no es todavía científica", es de carácter egocéntrico.
A medida que el niño repite sus conductas por "asimilación reproductora", las cosas son asimiladas a través de las acciones y éstas, en ese momento se transforman en esquemas: esquemas de acción.
El esquema de "algo para" chupar, p.ej.
Se produce entonces una auténtica revolución cognitiva mediante la cual los esquemas se convierten en ideas o conceptos.
B) El juego y su clasificación a partir de los principios teóricos de Piaget.
El juego infantil es sencillamente producto de la asimilación, haciendo participar como "elemento asimilador" a la "imaginación creadora".
Después de haber aprendido a coger, agitar, arrojar, balancear, etc., finalmente el niño agarra, balancea, etc., por el mero placer de lograrlo, por la sencilla felicidad de hacer este tipo de cosas y de ser la causa de esas acciones. Repite estas conductas sin que le supongan un nuevo esfuerzo de asimilación y por mero "placer funcional".
Se trata del "juego de ejercicio".
En la medida que se desprende de la acomodación sensorio-motora y con la aparición del pensamiento simbólico en la edad infantil (de 2 a 4 años), hace su aparición la ficción imaginaria y la imagen se convierten ahora en símbolo lúdico.
A través de la imagen que el niño tiene del objeto lo imita y lo representa. Aparece así "el objeto símbolo", que no sólo lo representa sino que, también, lo sustituye. Un palo sobre el que se cabalga, representa y sustituye a la imagen conceptual del corcel, que en realidad es un caballo ligero de gran alzada.
Se produce entonces un gran salto evolutivo: desde el plano sensorio-motor hemos pasado al pensamiento representativo.
Se trata del "juego simbólico".
"El juego simbólico - dice Piaget - es al juego de ejercicio lo que la inteligencia representativa a la inteligencia sensorio-motora" (Piaget, 1973, pág. 222)
El juego simbólico es, por tanto, una forma propia del pensamiento infantil y si, en la representación cognitiva, la asimilación se equilibra con la acomodación, en el juego simbólico la asimilación prevalece en las relaciones del niño con el significado de las cosas y hasta en la propia construcción de lo que la cosa significa. De este modo el niño no sólo asimila la realidad sino que la incorpora para poderla revivir, dominarla o compensarla.
Con los inicios de la socialización, hay un debilitamiento del juego propio de la edad infantil y se da el paso al juego propiamente preescolar, en el que la integración de los otros constituye un colectivo lúdico en el que los jugadores han de cumplir un cierto plan de organización, sin el cual el juego no sería ciertamente viable.
Se trata, finalmente, del "juego de reglas".
Si, como hemos visto, los juegos sensorio-motores comienzan desde los primeros meses y cómo a partir del segundo año hace su aparición el juego simbólico, será a partir de los cuatro años y hasta los seis, en un primer período, y de los seis a los once, en un segundo período más complejo, cuando se desarrollan los juegos de reglas.
Y así como el símbolo reemplazó al ejercicio, cuando evoluciona el pensamiento preescolar y escolar, la regla reemplaza al símbolo.
Estos juegos de reglas van a integrar y combinar todas las destrezas adquiridas: combinaciones sensorio-motoras (carreras, lanzamientos, etc.,) o intelectuales (ajedrez) con el añadido de la competitividad (sin la que la regla no sería de utilidad) y bajo la regularización de un código normativo vinculado a la naturaleza del propio juego o por simples pactos puntuales e improvisados.
"La regla - sostiene Piaget - tan diferente del símbolo como puede serlo éste del simple ejercicio, resulta de la organización colectiva de las actividades lúdica"
Así las reglas incluirán además, en la dad del colegio, esa otra exigencia, la de la victoria o la derrota, la de la competitividad.
Al principio los jugadores suelen ser pocos y las alteraciones de las normas muchas. Pero con el paso a la escolaridad se irá alcanzando un equilibrio sutil entre el principio asimilador del Yo, que es consustancial a cada juego y la adecuación de éste a la vida lúdico-social.
RECUERDA.
CLASIFICACIÓN TIPOS DE JUEGOS SEGÚN SU ESTRUCTURA:
(1) Juegos de ejercicio sin especial carácter lúdico.
(2) Juegos simbólicos y de ficción que representan realidades no actuales en el campo perceptivo.
(3) Juegos con reglas tradicionales transmitidas de generación en generación.
EN RESUMEN:
Los de de acomodación, ajuste de los movimientos y de las percepciones a las cosas, y otro de asimilación de esas mismas cosas a la comprensión de su propia actividad.
Hay pues una asimilación de lo real a sus incipientes esquemas sensorio-motores bajo dos aspectos que se complementan.
1.- Asimilación funcional o reproductora: repetición activa que consolida determinadas acciones.
2.- Asimilación mental mediante la percepción o concepción del objeto en función de su incorporación a una acción real o posible. Cada objeto es asimilado como "algo para"...chupar, agarrar, sacudir...etc.
Es importante señalar que esta asimilación "primitiva" se encuentra centrada sobre el sujeto concreto, no es objetiva, "no es todavía científica", es de carácter egocéntrico.
A medida que el niño repite sus conductas por "asimilación reproductora", las cosas son asimiladas a través de las acciones y éstas, en ese momento se transforman en esquemas: esquemas de acción.
El esquema de "algo para" chupar, p.ej.
Se produce entonces una auténtica revolución cognitiva mediante la cual los esquemas se convierten en ideas o conceptos.
B) El juego y su clasificación a partir de los principios teóricos de Piaget.
El juego infantil es sencillamente producto de la asimilación, haciendo participar como "elemento asimilador" a la "imaginación creadora".
Después de haber aprendido a coger, agitar, arrojar, balancear, etc., finalmente el niño agarra, balancea, etc., por el mero placer de lograrlo, por la sencilla felicidad de hacer este tipo de cosas y de ser la causa de esas acciones. Repite estas conductas sin que le supongan un nuevo esfuerzo de asimilación y por mero "placer funcional".
Se trata del "juego de ejercicio".
En la medida que se desprende de la acomodación sensorio-motora y con la aparición del pensamiento simbólico en la edad infantil (de 2 a 4 años), hace su aparición la ficción imaginaria y la imagen se convierten ahora en símbolo lúdico.
A través de la imagen que el niño tiene del objeto lo imita y lo representa. Aparece así "el objeto símbolo", que no sólo lo representa sino que, también, lo sustituye. Un palo sobre el que se cabalga, representa y sustituye a la imagen conceptual del corcel, que en realidad es un caballo ligero de gran alzada.
Se produce entonces un gran salto evolutivo: desde el plano sensorio-motor hemos pasado al pensamiento representativo.
Se trata del "juego simbólico".
"El juego simbólico - dice Piaget - es al juego de ejercicio lo que la inteligencia representativa a la inteligencia sensorio-motora" (Piaget, 1973, pág. 222)
El juego simbólico es, por tanto, una forma propia del pensamiento infantil y si, en la representación cognitiva, la asimilación se equilibra con la acomodación, en el juego simbólico la asimilación prevalece en las relaciones del niño con el significado de las cosas y hasta en la propia construcción de lo que la cosa significa. De este modo el niño no sólo asimila la realidad sino que la incorpora para poderla revivir, dominarla o compensarla.
Con los inicios de la socialización, hay un debilitamiento del juego propio de la edad infantil y se da el paso al juego propiamente preescolar, en el que la integración de los otros constituye un colectivo lúdico en el que los jugadores han de cumplir un cierto plan de organización, sin el cual el juego no sería ciertamente viable.
Se trata, finalmente, del "juego de reglas".
Si, como hemos visto, los juegos sensorio-motores comienzan desde los primeros meses y cómo a partir del segundo año hace su aparición el juego simbólico, será a partir de los cuatro años y hasta los seis, en un primer período, y de los seis a los once, en un segundo período más complejo, cuando se desarrollan los juegos de reglas.
Y así como el símbolo reemplazó al ejercicio, cuando evoluciona el pensamiento preescolar y escolar, la regla reemplaza al símbolo.
Estos juegos de reglas van a integrar y combinar todas las destrezas adquiridas: combinaciones sensorio-motoras (carreras, lanzamientos, etc.,) o intelectuales (ajedrez) con el añadido de la competitividad (sin la que la regla no sería de utilidad) y bajo la regularización de un código normativo vinculado a la naturaleza del propio juego o por simples pactos puntuales e improvisados.
"La regla - sostiene Piaget - tan diferente del símbolo como puede serlo éste del simple ejercicio, resulta de la organización colectiva de las actividades lúdica"
Así las reglas incluirán además, en la dad del colegio, esa otra exigencia, la de la victoria o la derrota, la de la competitividad.
Al principio los jugadores suelen ser pocos y las alteraciones de las normas muchas. Pero con el paso a la escolaridad se irá alcanzando un equilibrio sutil entre el principio asimilador del Yo, que es consustancial a cada juego y la adecuación de éste a la vida lúdico-social.
RECUERDA.
CLASIFICACIÓN TIPOS DE JUEGOS SEGÚN SU ESTRUCTURA:
(1) Juegos de ejercicio sin especial carácter lúdico.
(2) Juegos simbólicos y de ficción que representan realidades no actuales en el campo perceptivo.
(3) Juegos con reglas tradicionales transmitidas de generación en generación.
EN RESUMEN:
- El juego contribuye a la formación del símbolo en el niño.
- Mediante él asimila lo real mediante esquemas de acción.
- Asimila y acomoda la realidad a las caracterísicas de su desarrollo cognitivo, de su comprensión de ésta.
- Entre los 2 y los 4 años aparece el juego simbólico que supone la representación de la imagen mental.
- De 4 a 6 años, y como resultado de una vida más colectiva, aparece el juego de reglas y la regla reemplaza al símbolo.
- De 6 a 11, el juego adquiere una dimensión más social y las reglas entre jugadores se hacen más complejas, requiriendo una representación simultánea y más abstracta por parte de ellos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
